



"Entender de vino" es un concepto que puede llegar a tomar tintes de erudición. Pero, ¿qué es realmente entender de vino? Para todo aquel que se inicie en este mundo o que no tenga mayores pretensiones que la de disfrutar de un buen vino, entender de vino es SABER qué vinos son los que le gustan, los que aprecia en una comida, con los que se hace acompañar cuando quiere agasajar a un invitado o con los que disfrutar en compañía de un buen libro. Entender de vino es, por tanto, conocer una parcela de sus propios gustos. Nunca oí decir a nadie que no entiende de "leche" o que no entiende de "pescado", en cambio a menudo se nos tiñe la cara de vergüenza cuando nos preguntan cómo está un vino; cuando lo que realmente lo que nos deben preguntar es si nos gusta o no ese vino. Las herramientas de las que disponemos para analizar un vino son nuestros sentidos (todos nuestros sentidos), y la disciplina que los guía para obtener la máxima información posible de un vino es la cata. Evidentemente, todo lo que aquí digamos de la cata de vinos es aplicable también a la cata de otras bebidas u otros alimentos, y desde aquí les animo a que conviertan esta experiencia en un juego con su familia o sus amigos. En estos casos la cata nos abre un camino de conocimiento de nuestros propios gustos y un entrenamiento para nuestros sentidos. La voz CATAR procede del latín captare y significa buscar o coger. Actualmente, el diccionario de la Real Academia Española le asocia significados tales como examinar, probar, gustar, juzgar, etc. En resumen, catar es una acción física que permite, empleando los sentidos, obtener un conjunto de impresiones y sensaciones, agradables o desagradables a nuestro juicio. Debemos distinguir entre catar y degustar, aunque para ello empleemos las mismas herramientas. Cuando degustamos o consumimos un alimento lo hacemos por disfrutar de sus cualidades y las sensaciones que produce; en cambio cuando catamos probamos un alimento para estudiar y enjuiciar su calidad. Si queremos profundizar en la disciplina de la cata, el catador debe conocer las técnicas usuales, la terminología que se aplica normalmente en la descripción de los vinos, disponer de algunos medios materiales adecuados (copas, decantadores, sacacorchos, sala con iluminación adecuada, etc.) y una cierta dosis de disciplina, reflexión y memoria. Autor y Licencia: Jesús Manuel Bustamante Sánchez Extraido de: http://www.editorial-na.com | Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/ |