



Cuando descorchamos una botella de espumoso o de un vino con aguja, el sonido del carbónico al escapar nos informa que la presión se ha mantenido en la botella. Esto indica la adecuada estanqueidad del corcho, y un envejecimiento y conservación conforme al tipo de vino. Por otro lado, al verter el vino en la copa el sonido que hace nos dice mucho de la densidad y viscosidad del mismo. Los vinos ligeros y poco densos caen rápidos y cantarines en la copa, en cambio vinos densos como un PX de Jerez cae pesado y parsimonioso en la copa con un sonido sordo y pesado. Los vinos espumosos y de aguja también se pueden "oír" en la copa, y dependiendo de la duración y la intensidad del sonido del burbujeo nos indica la cantidad de gas y si éste está más o menos solubilizado en el seno del vino. Un último ejemplo: ciertos vinos que no se han conservado en adecuadas condiciones de higiene durante su permanencia en depósito pueden sufrir una enfermedad denominada ahilado. El vino que sufre de ahilado se vuelve más denso y cae en la copa a golpes, de forma intermitente, siendo fácil reconocer su estado por el sonido que hace al caer. Autor y Licencia: Jesús Manuel Bustamante Sánchez Extraido de: http://www.editorial-na.com | Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons. http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/ |